google.com, pub-8029279417653606, DIRECT, f08c47fec0942fa0 Ensayos temáticos cortos de Antonio Encinas Carranza: Alfombra
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martes, 4 de febrero de 2025

La sonrisa del millón de dólares

 La sonrisa del millón de dólares

1 millón de dólares


Un famoso productor de cine de Hollywood estaba ocupado en la selección del protagonista de su próxima película y se encontraba al borde de la frustración, ninguno de los postulantes  lo satisfacían, de pronto entró un joven mensajero, entregó un mensaje y se despidió con una sonrisa.
El productor al ver esta escena llamó a su ayudante y le ordenó que alcanzase al mensajero y que se lo trajera inmediatamente.
- Ya tengo al actor que estaba buscando. (Aseguró).

Todos quedaron sorprendidos, al casting se habían presentado actores de renombre, algunos ya consagrados y sin embargo el productor se interesaba por el joven mensajero, al que nadie conocía y no sabían si tenía actitudes para el puesto.
- Estás seguro de lo que dices ?
Le preguntaron, incrédulos.
- Señores, esa sonrisa que acabo de ver vale un millón de dolares y no estoy dispuesto a perderlo.

Hizo un gesto y habló con firmeza como dando por terminado la discusión.
Mientras tanto su asistente había alcanzado al mensajero y tuvo que esforzarse en convencerlo de que no estaba bromeando cuando le dijo que un productor de películas lo había mandado a buscarlo. 
El mensajero era un joven con el sueño de ser un día un gran actor y mientras tanto había conseguido el puesto de mensajero para poder sobrevivir.
Dos años atrás había atravesado todo el país , desde New Jersey hasta California en busca de su sueño de ser actor de cine, solo había conseguido pequeños papeles secundarios, ajustadamente había logrado pagar sus estudios  de actuación que estaba tomando.

Ya estaba frente al productor, que le estaba explicando lo que había pasado y el joven no lo creía, no lo podía creer, ya estaba aceptando la idea de que el era el llamado para tener el papel de esa película, hasta que el productor le dijo cuanto iba a ser su sueldo.
Dijo el productor.
- Te pagaremos 11,000 dolares.
No estaba mal, pero  el joven le contestó al productor:
- No podría ser 11,500 ? por favor, tengo una hija pequeña a quién alimentar.
- Bien hijo, entonces serán 12,500.
contestó el joven al productor:
- Gracias, muchas gracias, jamás me olvidare de esto.

Con el tiempo el productor y el joven actor se convirtieron en amigos entrañables.
Aquel productor con el tiempo cayó en desgracia, quedó arruinado, mientras que el mensajero de sonrisa de un millón de dolares se convirtió en un gran actor muy afamado.
Estando en ese punto de su vida, el productor recibió una invitación del afamado actor para que lo acompañara a la próxima entrega del Oscar, el premio máximo de Hollywood, el productor se negó, no quería asistir, la última vez que había asistido una de sus películas competía en varias categorías, esta vez sin embargo, casi nadie recordaba su nombre; el actor que le había prometido "no olvidarse jamás" estaba cumpliendo su palabra, le dijo por el teléfono. 
- Quiero que camines conmigo sobre la alfombra roja ... a mi lado.

Esa noche, después de la ceremonia, en el baile que ofrece la Academia a los nominados y ganadores, el actor camino de mesa en mesa con su mano apoyada en el hombre el productor, como para devolverle la confianza en si mismo diciendo:
- Este es el mejor productor que hay en Hollywood y es mi amigo.

El productor siempre recuerda que ese fue el mejor momento de su vida.
En otra ocasión el productor sufrió un derrame cerebral que lo llevó directo al hospital y permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos y una noche vió a su amigo parado en la puerta con su sonrisa de un millón de dólares en su rostro.
- Vas a estar muy bien. - le dijo.
dos enfermeras y un encargado de seguridad se le acercaron y le ordenaron que se retirara y le gritaron:
- Ud. puede ser muy famoso afuera, pero aquí dentro hay reglas que todos deben respetar y en este lugar  no se puede estar.

El actor lejos de intimidarse, miró a su amigo convaleciente y guiñándole un ojo le dijo:
- Regreso en 20 minutos.

Exactamente en ese tiempo regresó con 20 pizzas, se sentó con las enfermeras, los encargados de la limpieza y las compartió con todos ellos.
El actor que ya era un consagrado, mundialmente reconocido, en lugar de estar en otro lugar, quizás más glamoroso, disfrutando de las regalías que daban sus películas y de su vida privilegiada, estaba allí, una noche, compartiendo una pizza con trabajadores anónimos, para poder ganarse el derecho de estar al lado de su amigo que estaba pasando por un mal momento, simplemente cumpliendo su palabra, unos minutos después lo dejaron pasar a verlo y le dijo:
- Vas a estar muy bien, muy pronto, aún te queda mucho por hacer.

El productor era Robert Evans, productor independiente de Paramount Picture que produjo: El padrino, Love story, Chinatown, Rosemary's baby, entre otras películas.
El actor es el que más veces a sido denominado al Oscar (12 veces), ganandolo en 3 veces, tiene el salario más alto de Hollywood.
Posee una de las colecciones privadas de arte más valiosas del mundo (Renoir, Van Gogh, Picasso y otras más) su nombre: Jack Nicholson.

sábado, 4 de enero de 2025

Destino

  Destino, Fatum, Hado o Sino

Ensayo de Antonio Encinas Carranza


Destino es la fuerza sobrenatural que actúa sobre los seres humanos y los sucesos que este acarrea a lo largo de la vida, se da en todos los seres vivientes, todos tenemos nuestro destino.
El destino avanza abruptamente abriendo los caminos, al que todos estamos obligados a seguir y a cumplir obligadamente con las ordenes que el nos va dictando.
El destino es el titiritero que mueve los hilos, nosotros somos los títeres que nos movemos de acuerdo a como nos van dictando los pasos que debemos seguir, sin reclamar, bien o mal.
El destino es el que teje los hilados y va formando tapices y alfombras con los diseños que nos proporciona.
El destino es el que nunca se equivoca.
El guía los caminos a los que estamos destinados.
El marca el derrotero que hemos de seguir y del que no nos podemos evadir.
El que nunca se equivoca, marca el camino hasta el destino final.
El que nos baja del tren, del barco o del avión y no devuelve el pasaje.
El que te desvía la ruta cuando llegas a una encrucijada, pero también te puede empujar al abismo.
El que te obliga, te empuja y te ordena que apures el paso para que no llegues tarde a la cita convenida.
El que te programa la última cita en su oficina con el mismo y muchas veces no llega o llega tarde.
El que te ordena cuando debes cruzar el vado cuando el río está cargado y te niega cruzar por el puente.
El que te ordena ingresar a los túneles oscuros, te obliga a escalar la montaña y te obliga a caminar bajo la tormenta.
Y cuando llegas a un cruce de los caminos el te elije el mas conveniente para ti y tu futuro.
Te hace cruzar valles y a veces áridos desiertos.
Y cuando esta de buen humos te acorta los caminos, las distancias y a veces te lleva de la mano hasta la próxima cita y te susurra al oído y si es posible te arrastra hasta la meta, el final de los caminos donde te has de encontrar con el (destino) y es cuando ya hace rato ordenó que te corten los hilos y no tardes porque te esta esperando. RIP.

- Destino bueno o fatal, siempre será el destino.

Relato sobre la rebelión del destino:
El destino tiene un jefe que es el tiempo y que lo anda apurando, un día el destino se le rebeló y quiso pararlo y al no poder detenerlo, lo secuestró y todo se paralizó, el mundo se detuvo, dejó de andar después de miles de años.
La humanidad protestó, reclamó y al final denunció a las autoridades porque el destino les había robado el tiempo.
Los abogados alegaron que el tiempo es el guardián  de la eternidad y desde su atalaya escudriña el paso de los días y los años y en sus libros sus ayudantes los días van anotando todos los acontecimientos acaecidos.
Los relojes languidecían y caminaban lento hasta que agotados se desvanecían y ardían en llamas imposibles de apagar, por apoyar el reclamo.

Antonio Encinas Carranza